Un nuevo orden en Asia Occidental está en el horizonte
Por Pepe Escobar 09-May-26
FUENTE: https://strategic-culture.su/news/2026/05/09/a-new-west-asia-order-is-in-the-horizon/
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Prácticamente todo el planeta pagará un precio extremadamente alto por la última demencia estadounidense.
Empecemos con una operación de falsa bandera.
Irán atacó el puerto de Fujairah en los Emiratos Árabes Unidos —su Santo Grial para la exportación de petróleo— con más de una docena de misiles balísticos y de crucero.
No, no lo hizo. La IRGC [Iranian Revolutionary Guard Corps=Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Iraní] lo negó rotundamente. Los medios de comunicación de los EAU —un grupo ultracensurado— empezaron a presentar que el ataque venía de Arabia Saudí.
Niebla de guerra. Nadie puede revelar de dónde vino realmente la bandera falsa. Es bastante fácil hacer cálculos de quién se beneficiaría de ello.
Luego Arabia Saudí y Kuwait recortaron el acceso estadounidense a sus bases aéreas (ahora restauradas) —bastante enfadados porque el Pentágono minimizó totalmente el ataque a Fujairah ([retumbantes] ecos de falsa bandera, otra vez).
Así que para el payaso Secretario de Guerras Eternas de USA, los misiles sobre Fujairah no calificaban como romper el —frágil— alto el fuego.
Barbaria estaba furiosa con el contraataque de Riad. El resultado fue que la tan aclamada Operación "humanitaria" Freedom, Liberty, Libertad o lo que fuera —para "desbloquear" el Estrecho de Ormuz— desapareció en menos de 48 horas.
La razón oficial fue "gran progreso en las negociaciones" [jajaja]. No hay ningún progreso. Y la verdadera razón no fue exactamente el estancamiento operativo causado por el bloqueo de Riad en su espacio aéreo. Fue una demostración impresionante de potencia de fuego por parte de Irán que dejó al Pentágono literalmente sin palabras. Nada oficialmente confirmado, por supuesto. Niebla de guerra.
Inmediatamente después, los estadounidenses atacaron al petrolero iraní Hasna cerca del estrecho de Ormuz, inutilizando su timón con el cañón de un Super Hornet.
La respuesta iraní fue dura: una combinación de misiles balísticos y de crucero antibuque, drones kamikaze con ojivas de alto explosivo y lanchas rápidas de ataque. Las víctimas fueron tres destructores estadounidenses —Truxtun, Mason y Rafael Peralta— que intentaban cruzar el Estrecho de Ormuz desde el golfo de Omán.
Los destructores literalmente huyeron suplicando por sus vidas. La operación de la Marina del IRGC fue tan dura que tuvieron que desplegar sus sistemas de defensa de último recurso, como los cañones CIWS [Close-In Weapon System=«sistema de armamento de proximidad», aunque más apropiadamente como «sistema artillero antimisil». Se trata de un arma defensiva empleada en navíos de combate modernos para defenderse de misiles antibuque cuando están a menos de dos kilómetros de su blanco… y se ubica en un montaje rotativo. Wikipedia].
Ebrahim Zolfaghari, el inimitable portavoz de la sede central de Khatam al-Anbiya [Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán], dio los siguientes detalles:
"Un buque de guerra estadounidense que intentaba atravesar el Estrecho de Ormuz fue destruido por la Marina del IRGC. Otros dos buques de guerra que acudieron en su ayuda fueron recibidos con intenso fuego y obligados a huir."
Los datos satelitales de NASA FIRMS mostraron entonces un gran incendio previamente detectado en la provincia de Musandam del Estrecho de Ormuz que se desplazaba desde su posición original, sugiriendo un barco ardiendo y a la deriva con la corriente. También se detectó un segundo gran incendio a 30 km al oeste de la pequeña isla de Larak.
Estos incendios ocurren exactamente en la misma zona donde los destructores se vieron obligados a disparar sus sistemas de defensa terminal CIWS, cañones navales de cinco pulgadas y ametralladoras calibre .50 contra una andanada de misiles del IRGC lanzados desde la costa de Bandar Abbas.
La contrarespuesta estadounidense, en furia impotente, consistió en ataques a varios puntos de la isla de Qeshm. Eso no cambiará nada.
En resumen, en menos de 48 horas Irán y Barbaria pasaron de tener "grandes progresos" a redactar un dudoso Memorando de Entendimiento (MoU) de una página, en realidad redactado por pentontos sionistas, a una guerra sin restricciones.
Así que bienvenidos a un "alto el fuego" en vigor durante un mes completo, desde el 08-Abr, ahora metastatizado en algún que otro tiroteo (habrá más), mientras que tanto Barbaria como Irán dicen "sigan adelante, aquí no hay nada que ver".
No se permite escoltar nada
La conclusión clave indiscutible de toda esta acción frenética es que la Marina de USA no puede escoltar ni siquiera una gaviota, por no hablar de los petroleros a través del Estrecho de Ormuz.
Y así será a partir de ahora, sin parar.
La Marina del IRGC ha demostrado que puede desplegar desde fuego de hostigamiento de baja intensidad hasta tácticas de escalada duras que no han sido previstas por los incapaces pentontos del Pentágono.
Eso resultará efectivo incluso si solo emplean activos antibuque de bajo nivel. Ni siquiera necesitan hundir un buque militar estadounidense. Solo para infundir pánico.
Es evidente que ningún propietario de petroleros, cargadores ni compañías de seguros estarán dispuestos a ser "escoltados" por la Marina más poderosa de la historia de la galaxia en condiciones de estar bajo fuego.
Por lo tanto, el Estrecho de Ormuz sigue totalmente controlado por Irán, y el paso debe negociarse con un organismo completamente nuevo, la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico. No hay ninguna forma militar de "abrirla", salvo una invasión terrestre suicida y una posterior ocupación permanente.
Mientras tanto, los EAU —con sus elaborados planes de escapar de la OPEP y la OPEP+ para exportar petróleo como si no hubiera un mañana desde Fujairah— más vale que se pongan las pilas.
Ali Khedryan, miembro del Comité de Seguridad Nacional en el Parlamento iraní, estableció la ley: "La República Islámica ya no considera a los Emiratos Árabes Unidos como un vecino, sino como una base enemiga".
Teherán ha dedicado mucho tiempo a estudiar pruebas de que los cazas de los Emiratos Árabes Unidos retiraron sus banderas y lanzaron ataques directos contra suelo iraní. Esto significa que Teherán puede llevar a cabo ataques devastadores contra los Emiratos Árabes Unidos en cualquier momento que considere oportuno. Sin bandera falsa: la auténtica.
Todo el planeta paga el precio de la demencia estadounidense
Todo lo anterior podría sugerir una autopista certificada hacia el infierno por delante. Y pensar que el Babuino de Barbaria, si tuviera voluntad, podría intentar trabajar en serio en la salida que tanto necesita.
El primer paso sería degradar a Taradí y Taradó (o Tonto y Retonto) Witkoff-Kushner como negociadores: los iraníes ya se han negado a hablar con estos payasos.
En el dossier nuclear, los estadounidenses podrían conformarse con una moratoria perfectamente viable de 5 años sobre el enriquecimiento de uranio; luego enriquecimiento hasta el 3.6%; la dilución del stock existente, que permanecería en Irán; el regreso de los inspectores del OIEA (los iraníes ya habían aceptado antes de la guerra); Y nada de cláusulas de caducidad dudosas.
Cada grano de
arena en las antiguas Rutas de la Seda en Persia es consciente de que la
"comunidad de inteligencia" estadounidense —bueno, eso puede ser
[ES] contradictorio— sabía que Irán no estaba
desarrollando un arma nuclear.
Ellos —y especialmente los analistas y comerciantes de todo el Golfo— también sabían que Irán inevitablemente atacaría al Imperio de Bases de USA y cerraría el Estrecho de Ormuz en caso de guerra.
Las sanciones seguirán siendo un punto conflictivo importante. Tanto el Babuino de Barbaria como Capitol Hill nunca aceptarán levantar completamente las sanciones, especialmente como condición previa para un acuerdo final, y además con garantías del Consejo de Seguridad de la ONU.
Los estadounidenses se mantienen en la eliminación "gradual" de las sanciones. Teherán no se lo cree; vieron lo que ocurrió después del JCPOA.
En cuanto al pago de reparaciones, lo mismo: USA nunca estará de acuerdo. Entrar en la cabina de peaje en el Estrecho de Ormuz, pudiera servir como sustituto de las reparaciones.
El Pentágono tendría que enfrentarse a la realidad y admitir que el Imperio de Bases en el Golfo es inútil y, mucho peor: una carga estratégica. La mayoría de las bases están destruidas de todos modos [que no fueron capaces ni de defenderse a sí mismas].
Luego está el Estrecho de Ormuz —y cómo devolverlo a lo que era antes del inicio de la guerra.
Desde el punto de vista de Teherán, este viaje nostálgico nunca ocurrirá. Un milagro estratosférico sería un acuerdo global con el respaldo de Rusia-China, con garantías de seguridad cuidadosamente negociadas tanto para Irán como para las petromonarquías del Golfo Pérsico.
No cuenten con ello.
Una vez más: Irán —incluso bajo la nueva dirección de Jamenei Jr— no quiere poseer un arma nuclear y sigue siendo miembro pleno del TNP. No necesitan un arma nuclear. Tienen muchos mecanismos estratégicos de disuasión de última generación.
Es imposible que el Imperio del Caos, las Mentiras, el Saqueo y la Piratería negocie de buena fe. El excepcionalismo, por definición, implica ultimátum + capitulación, en todos los casos. Así que, siendo realistas, el camino por delante será largo, sinuoso, tortuoso, extremadamente peligroso, pero casi seguro que conducirá a una derrota estratégica estadounidense —con consecuencias globales imprevistas.
Hechos: la guerra no está a punto de terminar. El control iraní del Estrecho de Ormuz está decidido. Irán —respaldado por Rusia y China— no permitirá que el Imperio de las Bases se reconstituya en el Golfo Pérsico. El nuevo estatus de Irán ya es el de superpotencia regional —y de gran potencia euroasiática. Un nuevo orden en Asia Occidental se avecina en el horizonte.
La tragedia es que prácticamente todo el planeta pagará un precio extremadamente alto por esta última demencia estadounidense. A medida que la infraestructura física de la economía global se está destruyendo en tiempo real, tres hechos inexorables ofrecen poco consuelo: el petrodólar está condenado; esa mezcla artificial ostentosa, los EAU, están condenados; y la hegemonía estadounidense está condenada.

