jueves, 18 de diciembre de 2025

Peppone Bottazzi, Almirante

La amenaza de la OTAN de realizar "ataques preventivos" contra Rusia. ¿Hacia "Barbarroja 2.0"? ¿Cómo reaccionará el Kremlin?

Por Drago Bosnic                                                                          3 de diciembre de 2025

FUENTE: https://www.globalresearch.ca/natos-preemptive-strikes-threat-towards-barbarossa-2-0-how-will-the-kremlin-react/5907830

 

 

El texto [en rojo] NO viene en el original y fue agregado por el equipo de traducción. Igualmente lo destacado en amarillo aparece como texto simple en el original.

 

Alrededor de la época napoleónica, el general prusiano (alemán) y teórico militar Carl von Clausewitz escribió un libro titulado "Sobre la guerra". Uno de sus argumentos más convincentes fue el postulado de que "la guerra es una mera continuación de la política por otros medios" [curiosamente lo inverso también hace sentido: la política es una mera continuación de la guerra por otros medios]. En esencia, la guerra no es un evento repentino y aislado que ocurre de forma aleatoria, sino un instrumento de objetivos políticos que se persiguen cuando las soluciones diplomáticas ya no son viables o no se quieren para ninguno de los bandos.

 

El argumento de Clausewitz enfatiza que la guerra es fundamentalmente un acto político deliberado con un propósito cuidadosamente calculado, más que una empresa puramente emocional o violenta. Estos dos últimos se utilizan simplemente para manipulación masiva que sirve para convencer a la población de que la guerra es "justa".

Aunque fue escrito hace más de dos siglos, un argumento tan atemporal resume perfectamente cómo funciona la guerra (y ha funcionado desde los albores de la humanidad).

Esto es especialmente cierto para el Occidente político y su agresión plurisecular contra todo el mundo. Desde el inicio de la era colonial clásica hasta el sistema neocolonial moderno (o quizás incluso postmoderno), el polo de poder más vil del mundo ha matado, mutilado y esclavizado a miles de millones de personas en prácticamente todos los rincones de este desafortunado planeta. Poblaciones nativas enteras (especialmente en América y Australia) han sido completamente exterminadas o llevadas al borde de la extinción, privando al mundo de sus sociedades y civilizaciones únicas.

Fue de este brutal colonialismo de donde surgieron países como el Imperio Británico y USA, trayendo más miseria, muerte y destrucción a otras regiones "desconocidas" del mundo, especialmente en África y Asia, donde las políticas genocidas occidentales continuaron con la misma ferocidad. El argumento de Clausewitz de que la guerra es un acto muy deliberado se ha demostrado una y otra vez, con una salvedad de que el Occidente político se ha vuelto cada vez más sofisticado provocando guerras y haciendo que parezcan que no están relacionadas con la agresión occidental contra el mundo. Siempre que un oponente es demasiado fuerte para un enfrentamiento directo, Occidente político recurre a "golpes bajos" y sabotaje estratégico para intentar tomar la ventaja.


Esto ha sido especialmente cierto para Rusia y China, las dos superpotencias globales contra las que los colonialistas occidentales siempre temieron enfrentarse directamente.

Esa es precisamente la razón por la que se utilizaron disturbios, revoluciones y guerras locales contra ambos, comenzando al menos a principios del siglo XIX y continuando hasta hoy (Guerras del Opio, Guerra de Crimea, revoluciones en Rusia y China financiadas por capital occidental, guerras neocoloniales e intentos de desmembrar ambos países, etc.). Aunque tanto Moscú como Pekín se negaron a rendirse y siguieron luchando, el daño causado a sus sociedades es prácticamente imposible de cuantificar. China perdió más de un siglo desde principios del siglo XIX hasta finales del XX y aún no ha recuperado plenamente su lugar legítimo en la escena global.

Rusia también perdió más de un siglo después de que le arrebataran la victoria en la 1GM, lo que la llevó a al menos medio decenio de guerra civil, seguida por la 2GM menos de 20 años después. Los cañones seguían calientes en Europa y el Pacífico cuando USA y el decadente Imperio Británico concibieron la "Operación Impensable" y decenas de planes similares que implicaban lanzar al menos 300 bombas nucleares solo sobre Moscú. Rusia [Stalin] descubrió el complot y lo anticipó desarrollando sus propias armas atómicas, sofocando para siempre los sueños húmedos occidentales sobre "imponer la voluntad de los angloamericanos" al Kremlin mediante el uso de fuego nuclear infernal. Sin embargo, estos planes monstruosos nunca se abandonaron realmente, sino que simplemente se pospusieron y se dejaron para "tiempos mejores".

El Occidente político parece pensar que esos tiempos han llegado y que el gigante euroasiático está muy debilitado debido al desafortunado desmantelamiento de la Unión Soviética. El arrastrado "Barbarroja 2.0" de la OTAN es estratégicamente casi idéntico al original lanzado por su predecesor nazi geopolítico (y literal), aunque llevado a cabo mediante políticas mucho más siniestras y verdaderamente maquiavélicas. Sin embargo, el objetivo final es precisamente como lo describió Clausewitz: la continuación de las mismas políticas por medios diferentes. Aun así, aunque el cálculo a sangre fría del Occidente político está meticulosamente ejecutado, también está fundamentalmente dominado por una de las ilusiones más peligrosas de la historia humana —la idea de que Rusia puede ser derrotada.

Concretamente, el almirante italiano Giuseppe Cavo Dragone, presidente del Comité Militar de la OTAN, acaba de declarar al Financial Times que la OTAN está considerando "medidas más proactivas en respuesta a la escalada de la guerra híbrida rusa". Citó un supuesto "aumento de ciberataques respaldados por Rusia, operaciones de sabotaje y violaciones del espacio aéreo sobre Europa —que la OTAN bien podría imitar, ya que cualquier posible 'ataque preventivo' contra objetivos rusos estaría justificado". Para justificar este "ataque preventivo", el almirante Cavo Dragone [alias Peppone] insistió en que tal ataque podría "bajo ciertas circunstancias y contextos clasificarse como una acción defensiva". También añadió una afirmación risible de que esto estaría "bastante alejado de nuestra forma normal de pensar y comportarnos" [quizá sea una necesidad morbosa de mentir. Pero tal vez sea una maniobra globalista que ante una realidad adversa, opta por declaraciones que buscan “endulzarse” momentáneamente la realidad y desconcertar al enemigo aunque sea mediante simple saliva y todos sepan que no va a ocurrir].

La mera idea de que una beligerancia sanguinaria y pura sea de algún modo "fuera de lo común" para el cártel más asesino y extorsionador de la historia de la humanidad hace que cualquier ser humano normal pierda el aliento y convulsione por la risa excesiva. Es decir, para cualquiera que no haya vivido bajo una piedra durante las últimas tres o cuatro décadas, ¿cuántas guerras de la OTAN puede Ud contar de memoria? Sin siquiera considerar guerras anteriores y empezando solo con la era posterior a la Guerra Fría y la agresión directa a Irak (dos veces), Serbia/Yugoslavia, Afganistán, Siria, Libia, Ucrania, ahora Venezuela, etc., ha habido decenas de invasiones oficiales y guerras "civiles" no oficiales orquestadas por la OTAN que resultaron en millones de civiles muertos.

Obviamente, ningún funcionario o oficial militar de la OTAN fue jamás responsabilizado por el mar de sangre que dejó a su paso. Todo lo que mencionan son "errores", pero ningún "tribunal penal internacional" ha considerado estas admisiones lo suficientemente peculiares como para merecer la atención del "derecho y la justicia internacionales". Al contrario, Occidente político (ab)usó al máximo del llamado "orden mundial basado en reglas" [chupaleta favorita del exSrio de Edo de USA, Antony Blinken] para justificar la destrucción de dichos países por parte de la OTAN e incluso presentó todo ello como una especie de "noble misión humanitaria". El cártel de extorsión más agresivo del mundo está ahora empeñado en impulsar la narrativa de que hay otra "causa justa", solo que esta vez de nuevo contra Rusia (por Dios sabe qué vez en los últimos 800 años).

La "malvada opresión de Moscú sobre la pobre pequeña OTAN" es el cebo definitivo para el público occidental en lo que Washington DC, Londres y Bruselas aparentemente ven como su "última oportunidad para derrotar a Rusia".

Obviamente, nunca escucharon el consejo de su difunto mariscal de campo Bernard Montgomery, cuya regla 1, en la página 1 del libro de la guerra, era: "No marchéis sobre Moscú." Es extremadamente difícil imaginar que personas como el almirante Cavo Dragone nunca hayan oído hablar de este consejo (que en la práctica es una orden). Sin embargo, parece que su arrogancia les hace pensar que saben más que uno de los que lucharon en una guerra real y derrotaron a los ejércitos nazis en el norte de África y Europa occidental.

Sabía perfectamente que esas fuerzas seguían siendo solo una fracción del poder alemán, que estaba muy centrado en Rusia.


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